En Honduras, el homenaje musical a los educadores se conoce como el Himno al Maestro. Esta pieza no distingue entre género: se entona por igual para honrar a maestros y maestras en las celebraciones del Día del Maestro, que se conmemora cada 17 de septiembre.
El himno es una de las composiciones cívicas más queridas en las escuelas hondureñas. Generaciones de estudiantes lo han cantado en actos escolares para reconocer el esfuerzo de quienes dedican su vida a la enseñanza.
¿Quién escribió el Himno al Maestro?
La letra pertenece al profesor y escritor hondureño Miguel Morazán, mientras que los arreglos musicales fueron obra de Ignacio V. Galeano. Juntos crearon una pieza que captura el espíritu de sacrificio, vocación y entrega que representa la labor docente.
Miguel Morazán nació el 17 de mayo de 1897 en el municipio de San Juan de Flores, Francisco Morazán, y falleció en Tegucigalpa el 5 de noviembre de 1946. Realizó sus estudios primarios en su pueblo natal y los superiores en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en la capital. Entre sus obras más reconocidas se encuentran este himno y una biografía dedicada al general Francisco Morazán.
El origen del Día del Maestro en Honduras
El Himno al Maestro está estrechamente ligado a la creación del Día del Maestro, instaurado el 28 de septiembre de 1923 en Tegucigalpa mediante decreto presidencial. La fecha elegida, el 17 de septiembre, rinde homenaje al sacerdote José Trinidad Reyes, fundador de la UNAH y un incansable defensor del derecho a la educación.
Desde entonces, cada año el país se detiene para reconocer la labor de los apóstoles de la enseñanza, como los llamó el propio decreto fundacional.


Letra del Himno al Maestro
Coro
Del que enseña alabemos el estro,
bendigamos su vida y su ejemplo,
veneremos la escuela que es templo
donde oficia abnegado el Maestro.
Solo I
Gloria a ti, ignorado mentor,
que prodigas tu esfuerzo y tu luz
y que llevas a cuestas la cruz
caminando resuelto al Tabor.
Que cultivas la sabia simiente
laborando constante con calma,
que iluminas al niño la mente
transformándole el cuerpo y el alma.
Solo II
No vaciles la marcha en seguir,
no abandones la obra, cruzado:
¡Adelante!, te grita el pasado,
¡Adelante!, grita el porvenir.
Conjurad la viciosa amenaza
del ambiente, ese ingrato y artero,
y lucid victorioso y austero,
de virtud vuestra noble coraza.
Un homenaje que sigue vigente
Más de un siglo después de su creación, el Himno al Maestro continúa entonándose en escuelas de todo el país. Su mensaje sobre la entrega silenciosa del educador conserva el mismo valor hoy que cuando fue escrito: reconocer que detrás de cada profesión y cada logro personal, casi siempre hubo un maestro o una maestra que abrió el camino.
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