En el sur de Honduras existe un rincón que parece sacado de una postal griega. Se llama Villas Santorini y está ubicado en Playa Blanca, comunidad de Coyolito, municipio de Amapala, departamento de Valle. Por eso muchos catrachos y turistas ya lo conocen como el Santorini de Honduras.
El complejo recrea la arquitectura cicládica de la isla griega: casas completamente blancas con techos azules, caminos adoquinados y vistas al mar. Sin embargo, tiene un sello propio, ya que se levanta frente a una de las pocas playas de arena blanca que hay en el sur del país. Además, ofrece algo que Grecia no puede regalar: los amaneceres únicos del Pacífico hondureño.
Qué ofrece Villas Santorini
El destino cuenta con varias opciones de hospedaje, conocidas como «villas». Estas van desde espacios de dos habitaciones con camas queen, ideales para hasta ocho personas, hasta monoambientes pensados para parejas que buscan una escapada romántica. Algunas villas incluyen piscina privada y área de BBQ, perfectas para compartir en familia o con amigos.
Entre las comodidades disponibles están agua caliente, aire acondicionado, cocina completa, wifi, planta eléctrica y acceso directo a la playa desde la piscina. Asimismo, el lugar ofrece personal de servicio para cocina, limpieza y áreas comunes, lo que garantiza una estadía cómoda. Por eso, Villas Santorini se ha convertido en una opción tanto para el turismo nacional como para visitantes extranjeros que buscan algo distinto en Honduras.


Cómo llegar a Villas Santorini
Coyolito se ubica a poco más de dos horas de Tegucigalpa, siguiendo la Carretera Panamericana hasta el desvío hacia el sur, antes de llegar a San Lorenzo, Valle. Desde ahí, un camino pavimentado conduce directo a la comunidad. Villas Santorini se encuentra a pocos metros del embarcadero desde donde salen las lanchas hacia la Isla del Tigre y Amapala, así que quienes se hospedan pueden combinar la estadía con una excursión en lancha de unos 15 minutos hasta la isla.
En consecuencia, este destino es accesible tanto para quienes llegan en vehículo propio desde Tegucigalpa o el interior del país, como para quienes viajan desde El Salvador o Nicaragua, gracias a la cercanía del Golfo de Fonseca con la frontera tripartita.


Un poco de historia: Playa Blanca y el Golfo de Fonseca
Coyolito es la puerta de entrada al Golfo de Fonseca, una bahía que Honduras comparte con El Salvador y Nicaragua. Frente a sus costas está la Isla del Tigre, un volcán inactivo que fue sede del principal puerto hondureño en el Pacífico hasta finales de la década de 1970. Amapala llegó a ser capital provisional de Honduras en 1876, durante el gobierno del doctor Marco Aurelio Soto, y su casco histórico conserva construcciones levantadas por comerciantes alemanes de finales del siglo XIX.
Playa Blanca forma parte de este mismo entorno costero, por lo que hospedarse en Villas Santorini también significa estar cerca de un territorio con siglos de historia marítima. Sin duda, esa combinación de playa, arquitectura y patrimonio es parte de lo que hace especial a esta zona del sur hondureño.
Precios y reservaciones
Para reservar, Villas Santorini atiende al número +504 9334-6972 y a través de su cuenta de Instagram @villas.santorini. Los precios varían según la villa elegida y la temporada, por lo que se recomienda confirmar tarifas y disponibilidad directamente con el complejo antes de viajar.
También te puede interesar



