La Selección femenina de fútbol de Honduras retomó sus entrenamientos con el objetivo claro de mantenerse en la pelea del clasificatorio rumbo al Mundial de la FIFA Brasil 2027.
Un grupo exigente en la ronda clasificatoria
Bajo la dirección del entrenador colombiano Mario Abadía, Honduras forma parte del Grupo F junto a la Selección femenina de fútbol de El Salvador, la Selección femenina de fútbol de Trinidad y Tobago y la Selección femenina de fútbol de Barbados.
En su primer compromiso, el conjunto nacional cayó 3-0 frente a El Salvador en el Estadio Jorge El Mágico González. Sin embargo, el cuerpo técnico considera que aún hay margen de mejora y tiempo suficiente para revertir la situación.
Ahora toca hacerse fuertes en casa
El próximo desafío será el miércoles 4 de marzo, cuando Honduras reciba a Trinidad y Tobago en el Estadio Nacional Chelato Uclés. Posteriormente, el viernes 17 de abril, las catrachas volverán a jugar como locales ante Barbados.
Por lo tanto, estos encuentros serán determinantes para mantener vivas las aspiraciones de clasificación. Además, jugar ante su afición representa un impulso anímico clave para el plantel.
Preparación intensa en Siguatepeque
Actualmente, el equipo trabaja en la Casa de H, ubicada en Siguatepeque. Allí, el entrenador convocó a 24 futbolistas, de las cuales diez militan en el extranjero. Esta combinación permite sumar experiencia internacional y fortalecer el rendimiento colectivo.
Entre las referentes del grupo destacan:
- La portera Madeline Nieto, quien juega en la Universidad Católica de Ecuador.
- Las defensoras Bárbara Murillo y Johana Espinal, del Miami Grove FC.
- Kerin Villalobos, del Baton Rouge en Estados Unidos.
- Las mediocampistas Karla Cálix y Riccy Hernández, del Somotilo FC de Nicaragua.
- Larissa Arías, del Culkico de Guatemala.
- En ataque sobresalen Alexandra Merriam de KC Athletic, EE.UU, Lesbia Puerto De universidad de Nuevo México y Allison Reed De la universidad de Texas.
El sueño sigue intacto
Aunque el arranque no fue favorable, el grupo mantiene la convicción de competir al más alto nivel. Cada entrenamiento representa una nueva oportunidad de crecimiento y cada partido, una posibilidad de reivindicación.
De esta manera, la Selección Femenina de Honduras continúa escribiendo su proceso con disciplina, trabajo y esperanza. El apoyo de la afición será fundamental en este camino que aún tiene capítulos por disputar.
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