En San Pedro Sula, un grupo de jóvenes hondureños decidió ver una solución donde otros solo veían basura. Así nació Sustenta Honduras, un proyecto que recoge aceite de cocina usado y lo transforma en jabón ecológico y alimento para perros, demostrando que la innovación y el cuidado del planeta pueden ir de la mano.
¿Cómo surgió la idea?
El proyecto está liderado por Hugo Daniel Chávez, gerente de proyectos, y Ricardo Pineda, director ejecutivo de la organización. Ambos forman parte de un equipo compuesto en su mayoría por jóvenes menores de 30 años, con una edad promedio de apenas 23 años.
La motivación nació de un problema muy común en los hogares y negocios hondureños: el aceite de cocina usado casi nunca se desecha correctamente. Cuando se vierte en desagües o se tira al aire libre, contamina fuentes de agua y suelos, afectando comunidades enteras. Además, en Honduras existe un mercado informal que revende este aceite para seguir friendo alimentos, una práctica riesgosa para la salud.


De residuo a producto útil
En lugar de quedarse solo hablando del problema, el equipo de Sustenta decidió actuar. Su modelo funciona así:
Instalan centros de acopio en restaurantes y hogares, donde las personas entregan su aceite usado a cambio de un pequeño incentivo económico. Luego, ese aceite se transporta a una planta en Comayagua, donde pasa por un proceso llamado saponificación —la combinación de grasas con un producto alcalino— para convertirse en jabón ecológico. Parte del proceso también permite producir alimento para perros a partir de otros residuos, como el sebo de res.
Un modelo que ya genera empleo e ingresos
Lo que comenzó como una idea juvenil se ha convertido en un negocio funcional. El jabón producido por Sustenta se vende a 15 lempiras la pastilla, generando ingresos mensuales que superan los 106 mil lempiras. El proyecto también ha logrado alianzas importantes, entre ellas un contrato con Walmart México y Centroamérica, que garantiza un flujo constante de aceite usado proveniente de sus tiendas en la región.


Sigue leyendo: Sabores de Horcones: el emprendimiento femenino que transforma la agricultura en Intibucá
Reconocimiento internacional
El trabajo de estos jóvenes no ha pasado desapercibido. Sustenta Honduras ganó el premio Youth4Climate, otorgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno de Italia, además de recibir el respaldo de la embajada de los Países Bajos. La iniciativa también fue destacada por medios internacionales como la BBC, que resaltó cómo un grupo de jóvenes catrachos está cambiando la forma de abordar los problemas ambientales del país.
Más que un negocio, un cambio de mentalidad
Además del impacto ambiental, Sustenta Honduras genera empleos verdes, especialmente para jóvenes y mujeres, y promueve una cultura de economía circular en el país. Su historia demuestra que, incluso frente a los residuos que muchos consideran un problema sin solución, siempre hay espacio para la creatividad, el trabajo en equipo y las ganas de transformar la realidad.
Sustenta Honduras es un ejemplo de que el talento y el compromiso ambiental de los jóvenes hondureños pueden convertirse en soluciones reales, con impacto local e internacional.
También te puede interesar



