
Los primeros trabajos de López ROdezno se hicieron dentro de un estilo realista, aunque con una temática predominantemente popular. Esa orientación siguen sus tintas, una línea largamente trabajada por él y en la que dio muestras de gran fuerza, como pudo verse en las varias exposiciones personales hechas con ese tipo de obras. Luego, Rodezno fue derivando a un neofigurativismo de contenido tradiconal, es decir, afincado en elementos de la cultura popular hondureña, según puede verse en su cuadro "Guancasco" y en los nuemrosos frescos desarrollados por él en los muros de la Escuela Nacional de Bellas Artes y otros lugares. Como neofigurativista, Rodezno emplea grandes planos de color y no entra en los detalles de las figuras.
Rodezno recibió numerosos premios y condecoraciones en reconocimiento a su arte. Entre los primeros se encuentran: Diploma de la Bienal Hispanoamericana de Arte en Madrid, España; Diploma de la Mostra D'Arte contemporáneo del Arrendamento, Roma, Italia; Gran Medalla de Oro en el Concurso de la Segunda Exposición del Paisaje Italiano visto por artistas Extranjeros, Lucca, Italia; y Primer Premio en el Salón Nacional de Pintura del Instituto Hondureño de Cultura Interanericana (IHCI), Tegucigalpa, 1963. Entre las condecoraciones otorgadas al artista figuran: Gran Cruz de la Orden San Silvestre Papa, concebida por el Papa Pío XII en el Vaticano, Italia, 1955; Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana, Roma, Italia, 1957; y Encomienda de la Orden del Aguila Azteca, México, 1966.
Pinturas
| El Guancasco. |