
En el cuadro ganador del Salón de Invierno de París es el titulaado "El Forjador", que es una obra integrada dentro de las líneas del post-impresionismo que, harto de las extravagancias y exageraciones del modern style retorna a Ingres y Durain, que es una especie de retorno al neoclasicismo. Si analizamos que esta obra es realizada por un joven de 22 a 24 años, nos sugiere la genialidad del ejecutor para interpretar el movimiento que en ese momento se gestaba en la ciudad luz.
Sincrónicamente tanto Rimbaud, el poeta parisino, y los pintores italianos Scipione o Caserati aceptaron en su vida y en su obra la propuesta de la vieja y desaparecida raza andina, cuando Vallejo dijo: "La vida es una cosa y el arte es otra cosa, aunque se mueva esta dentro de la misma vida".
Pinturas
| El Forjador. |