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Surfing The Matrix
| Registrado: 03 Dic 2005 |
| Mensajes: 175 |
| Ubicación: New York |
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Publicado: Mie Feb 04, 2009 7:05 pm |
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...Mientras me voy durmiendo,escucho, en la lejanía otros comentarios de Galay acerca de la infancia en la Ceiba: el servicio militar básico en un batallon de artillería y el recuerdo de varios cursos militares en diferentes unidades asi como en misiones especiales. Entre cadena de imágenes,a mi mente asoma el cuadro de Catacamas y la primera vez que llegue a cumplir una misión encubierta.
Estoy en la discoteca Alambra, con mi sombra, vestidos de rancheros, sombrero camisa de manga larga de dos bolsas, yin y botas Laredo, cuando, una dama refinada, acompañada de otras chicas, levanta su copa y hace la señal de brindis. Ni corto ni peresozo levanto mi botella de cerveza y tambien brindo. Ella sonrie con un talante coqueto; respondo del mismo modo; cruza la pierna y desnuda un muslo; desabrocho el botón superior de mi camisa y descubro mi pecho.
Ellas aníman el lugar con risas , flirteos, tragos y bailoteo entre su mismo grupo de amigas. Pero la dama del brindis no baila. Chinaglia Ortiz , mi sombra en esa misión me estimula para que lo haga.
-Bien sabes que no bailo--le reprocho
-Misión es misión--define Chinaglia
El mesero se acerca:
-Dice la señora que los invita a la mesa.
-Como se llama?--Pregunta Chinaglia Ortiz.
-Es la doctora Shantall Pastor--revela el empleado.
-que perla!--le expreso a Chinaglia al oido, para evitar que el interlocutor escuche mi comentario. Y de seguido, sin llegar a la sorpresa, pienso..Ah! es el primero Hondureno convertido en mujer!
Empinamos el codo para beber el ultimo trago y nos levantamos. Ella permanece sentada a la espera de nuestro acercamiento. Nos aproximamos al grupo y saludamos con la debida cortesía, luego nos ubicamos en varias sillas. Siguiendo las indicaciones de las feminas, me dejan espacio a la par de la doctora, aunque admito , algo incomodo.
-Estamos solas, nos agrada que acepten acompañarnos, jovenes--expresa la señora, exponiendo que es excelente anfitriona.
-Nosotros jamas nos negamos a los deseos de muchachas tan guapas como ustedes--sale al paso Chinaglia
-Va a a pedir algo?--Pregunta el mesero a la Doctora
-Sirva lo mismo-- Se adelantó al responder ella.
Es una botella de Cinta Negra.
En el lugar ya se encuentran varios grupos de amigos y parejas, algunos riendo otros abrazados y no faltan los que se besan. A nuestra izquierda, sobre el mostrador del lugar , se encuentran diversas botellas de cervezas y de refrescos. En el centro del sitio, ciertas parejas bailan amparados bajo los etereos destellos multicolores de un pulpa de luces. Shantall Pastor me invita a bailar con voz tierna y suave; le explico que no se hacerlo, 'nunca he bailado'; me dice'voy a enseñarle, es facil, solo siga mis movimientos'. Medito, "jamas rehuyas al combate,Reynel", por que asi me llamo en este recorrido.
No tengo alternativa, partimos a la pista al son de una canción romantica y sentimental, Lagrimas de Cristal, del grupo Los Hermanos Carrión, de esas para bailar pegadito, sin moverse mucho, manteniendose sobre un mosaico. Coloca los brazos sobre mis hombros con delicadeza, yo la tomo de la cintura, su perfume es fino, tiene el cabello ensortijado, ojos grandes, vivarachos, nariz pequeña, labios gruesos; al arrimar mi cara a su rostro siento la tersura de su piel. Ella baila exquisito con movimientos dóciles.
Sobre sus senos resplandece el brillo de varias gargantillas recien pulidas. Nos sentamos cuando el discjokey pone merengues.
El mesero regresa con la botella de Cinta Negra- ha!-- es su bebida preferida, deduzco. Ella me sirve un trago:
-El primero siempre debe de ser doble-- expresa, moviendo sus labios presumidos y agitando sus cejas.
- Y que hace por aqui guapo?--
-Comprando ganado--afirmo, para hacer creible mi fachada en la ciudad
- el es el mayordomo de mi hacienda-- y señalo a Chinaglia Ortiz
En la madrugada, bailamos las ultimas canciones por que la gente se ha marchado y las meseras comienzan a levantar sillas y colocarlas sobre algunas mesas, como decimos, empezaron "a embrocar las ollas", pero continuamos departiendo animados.
-Docotora, y como la llaman cariñosamente aqui?, digo, por si acaso puedo llamarla a su telefono o pregunto por usted a cualquier persona.
-Pues me dicen la Farahona de Olancho.
Finalmente nos apretamos las manos al despedirnos. Al extrecharselas siento su callosidad simulada entre las escalvas de fantasía fina que engalanan sus muñecas.
-Los que van a Misión, los que van a misión-- sentimos el grito del sargento de servicio despertandonos al instante. Jue! aca la noche pasa en minutos. Y me sorprendo al sentir que estoy besuqueando mi M-14 a la altura de su trompetilla del lanza llamas, luego reacciono al verlo enrrollado entre mis brazos, abrazado, fundido en mi pecho. Que mejor tempano para avivarse a esta hora!
-Galay-- grito y le doy una patada ;Ya es hora cabrón
-Que jodida Ritho!, nisiquiera escuchamos el canto de los gallos en la madrugada.
-Si hombre, me parece que solamente dormí cinco minutos.
Portal del Infierno
Operación Patuca
Mario Berríos
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