Urbanización de Tegucigalpa
Historiadores hondureños siempre han indicado que Tegucigalpa, la ciudad mas grade y capital de la republica, fue fundada en 1578 como un centro minero. De acuerdo a la versión típica, mineros españoles de Comayagua encontraron yacimientos minerales especialmente plata, en las tierras altas al este de Tegucigalpa. De gran importancia fueron los depósitos de Santa Lucia, Valle de Ángeles y San Juancito. Tegucigalpa se convirtió en una “real de minas”, un centro de administración de minas y de fundición de mineral colonial.
Hay amplia evidencia que desde antes de la llegada de los españoles había una población indígena en el lugar. La primera descripción de “Tegucigalpa” aparece en el repartimiento de indios de 1536 por Pedro Alvarado a sus colegas conquistadores. El lugar llamado “Teguycegalpa” se presenta en el listado de poblados indígenas de la jurisdicción de Gracias, el centro administrativo de Honduras occidental en esa época. Aunque “Tagusgualpa”, un área en el interior de Trujillo, es mencionado por el obispo Predraza en 1544, no es claro que si ese territorio (luego llamado La Mosquitia) se refería a la actual capital hondureña o no. En el censo de 1549 de trabajadores indígenas (tributarios) para Centro América, “Teguiagalpa” también “Teguiagala”, surge como un lugar con 150 tributarios. Los pocos subsiguientes censos del siglo XVI indican una relativa población de aborígenes en Tegucigalpa, que incluyen a la adyacente Comayagüela, un poblado netamente indígena. “Tecucucalpa” poseía 110 tributarios en 1582; 160 para 1590, y dos años después contaba con 163.
Trazado urbano del centro de Tegucigalpa. Dibujo de mediados del siglo XVIII.
De cualquier modo, el ambiente natural de “Tegus”, como es llamado por los hondureños, no es apto para el desarrollo de una ciudad grande. El sitio original se sitúa en una depresión en forma de “tazón” río arriba del Choluteca cerca de la convergencia de tres riachuelos. La plaza central se encuentra a unos 935 metros sobre el nivel del mar y como 220 metros debajo de una meseta circunvalar. Las áreas que rodean la ciudad son de fuerte pendiente, relativamente infértil y estacionalmente seco.
A pesar de la pobreza de su medio ambiente, la irresistible seducción mineral atrajo a Tegucigalpa mas “vecinos” (ciudadanos de ciudad) y a sus trabajadores indígenas. Representantes seculares también comenzaron hacer su presencia. Para 1592 los franciscanos habían fundado su convento; y los mercedarios el suyo unos cincuentas años después. Cuando el gobernador Juan Ayala completo su reporte en 1611, “Teucigalpa” era un poblado habitado casi por indígenas con dos sacerdotes, quienes se los administraban a los mineros.
Su éxito minero trajo sus recompensas por parte de la corona española. En 1608 el rey crea la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa, la cual expande su control político que incluía el sur de la provincia hasta Choluteca. Su jurisdicción se ensancha, abarcando la parte central de Honduras, cuando en 1763 se establece la Villa de San Miguel de “Thegucigalpa” de Heredía.
Censo realizado por el gobernado Ramón de Anguiano en 1801, mostraba Tegucigalpa con 86 familias españolas, 507 familias ladinas, y 81 “almas” de indios. Comayagüela, poblado indígena adyacente a Tegucigalpa y al oeste del río Choluteca, contaba con 1,062 almas. En ese tiempo, la población combina de ambas ciudades era de 4,600 personas. Veinte años después con el censo de la independencia reportaba que Tegucigalpa-Comayagüela contaba con 5,500 individuos viviendo en 831 viviendas.
La rivalidad entre Tegucigalpa y Comayagua contribuye a la inestabilidad del país durante el siglo XIXX, donde la cede capitalita cambio de manos varias veces entre ambas ciudades. Entonces en 1880, Tegucigalpa “al llevar la cresta del resurgimiento minero” paso ha ser definitivamente la capital política de Honduras. Tegucigalpa y Comayagüela fueron unidas formalmente, desde entonces censos poblacionales incluyen a ambas ciudades bajo la misma designación de Tegucigalpa.
Plano topográfico de Tegucigalpa, departamento de Tegucigalpa 1889. El departamento fue creado en 1825 con el nombre “Tegucigalpa“ y en 1943 se cambia a su nombre actual “Francisco Morazán”.
Durante la presidencia de Tiburcio Carias Andino (1932-1949), Tegucigalpa se beneficia con la expansión burocrática del gobierno, favoreciéndose con nuevas estructuras y un incremento poblacional. No obstante, Honduras permanece siendo un país sumamente pobre y con una economía agraria, y pese a su estatus de capital de la nación, Tegucigalpa continua siendo una pequeña ciudad. A finales de los años 1950, la población apenas contaba con 72,000 habitantes. Pero desde ese momento sin embargo, la capital empieza ha experimentar un crecimiento substancial. Esto fue en parte por su importancia como centro mercantil y como zona industrial textil. También es debido al auge de la tecnología agraria, donde muchos campesinos perdieron sus trabajos y propiedades. Eventualmente, la capital se convierte en un polo de atracción para emigrantes campesinos y aldeanos desplazados. En 1961, Tegucigalpa crece un 85 por ciento alcanzando una población de 134,000 habitantes. Y para 1980, la ciudad ya ha alcanzado las 400,000 personas, la cual representa casi un quinto de la población nacional. Indiscutiblemente este rápido crecimiento hace estragos en la infraestructura de la ciudad, que desde sus inicios no estaba particularmente bien desarrollado. Asentamientos humanos empiezan a brotar en las laderas en la periferia de la ciudad, desforestando a su paso las montañas que la rodean para usarse como leña. Las viviendas de estos nuevos colonizadores no poseen ni agua y ni servicio eléctrico.
Esquemático de Tegucigalpa y su expansión espacial, 1807-1990.
El paisaje urbano de Tegucigalpa de hoy en día con su millón y pico de habitantes refleja su crecimiento desde la pequeña área alrededor del parque central hasta los suburbios que se extienden unos 120 kilómetros cuadrados desbordando el “tazón” original. Hoy la ciudad es un complejo colorido que contrasta entre lo viejo (el centro con sus calles congestionadas, estrellas e irregulas, arquitectura colonia, y sus concurrido mercados al aire libre) y lo nuevo (las afueras de Tegucigalpa con sus edificios altos, modernos centro comercial e instalaciones hotelera de primera).
SAP
Referencias
Fernández, Adelfa G.; Nov-Dic 1987. Tegus, capital de Honduras. Revista “Américas”. Washington DC: Organization of American States (OAS)
Greenfield, Gerald M.; 1999. Latin American Urabanization: Historical Profile of Major Cities. Westport, Con.: Greenwood Press.