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 | El pecado |  |
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The Oracle
| Registrado: 29 Jul 2006 |
| Mensajes: 2196 |
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Publicado: Sab Oct 03, 2009 8:37 pm |
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Dicen que el diablo jamás duerme y Enrique, a pesar de sus buenos modales, era un verdadero demonio
San Pedro Sula, Honduras
Apenas tenía 15 años recién cumplidos Tania cuando se dio cuenta de que estaba embarazada. Los nervios se apoderaron de ella cuando tuvo en sus manos el examen que indicaba que sería madre.
-¿Y ahora qué vas a hacer, Tania? - le preguntó su mejor amiga.
Tania se rascó la cabeza mientras las lágrimas asomaban a sus ojos.
-No sé -repuso- no sé.
Ella era la hija menor del matrimonio que formaban Teresa y Ramón, quienes siempre le complacían todos sus deseos, la mimaban y le dedicaban más atención a ella que a los demás hijos; en síntesis, era la consentida.
En su propia casa conoció al señor Enrique, amigo de su padre, hombre agradable, atento y servicial. Poco a poco se fue ganando la confianza de la niña y los papás permitían que la llevara a pasear y a veces al cine. “No hay malicia en Enrique, es un buen hombre -decía Lupe-. Mi hija está en buenas manos, jamás la dejaría salir con nadie más, él es todo un caballero”.
Dicen que el diablo jamás duerme y Enrique, a pesar de sus buenos modales, era un verdadero demonio. Comenzó besando a la niña en el cine, a tocarla, la acariciaba en forma salvaje y ella no decía nada. Un día la llevó a un motel y ahí abusó sexualmente de ella.
“Al fin cayó la palomita -dijo Enrique para sus adentros-, yo sabía que tarde o temprano esa cipota iba a caer en mis garras. Ahora tendré que disimular un poco, para no levantar sospechas”. El malvado dejó de visitar con frecuencia la casa, cuando llegaba siempre llevaba regalos para todos y aprovechaba cualquier circunstancias para citar a la menor: “Te espero mañana en la primera avenida a las nueve, ya sabes dónde”.
Durante tres meses aquellas relaciones se mantuvieron ocultas, nadie en la casa sospechaba de Enrique, el buen amigo, el que regalaba cosas, el servicial, el atento. Olvidó que podría dejar embarazada a la pequeña y cuando reflexionó, dejó de visitar a sus amigos.
Elisa, la mejor amiga de Tania, comenzó a observarla y le dijo.
-A vos te veo muy rara, no sos la misma, ¿te pasa algo?
La niña se puso a llorar y manifestó:
-Tengo vasca, mareos y no me dan ganas de comer, creo que estoy embarazada.
Fue entonces que decidió contar lo que le había sucedido con el señor Enrique. Elisa se enfureció y dijo muchas cosas, fue ella quien llevó a la niña a un laboratorio para que le hicieran una prueba de embarazo.
“Maldito viejo, aprovechado -dijo Elisa- ¿Cómo pudo hacer esto si sos una niña? En parte tu mamá y tu papá tienen la culpa por confiar en él, por dejarte salir con ese viejo maldito a todas partes. Vas a tener que decirles la verdad. Tania, no hay otro camino, vos no tenés la culpa, vos sos víctima de la indiferencia e irresponsabilidad de tus papás y de la astucia de ese viejo canalla, pero las va a pagar, las va a pagar...
¿Qué puede hacer una menor de edad al saber que está embarazada? Lo primero que piensa es en la reacción de sus padres y hermanos, luego en los vecinos, amigos y compañeros de colegio. Tania tuvo un solo pensamiento: suicidarse. Escribió un papel firmándolo con un nombre falso diciendo que un agricultor que era su tío mandaba a comprar pastillas para curar frijoles, le vendieron dos. En un apartado rincón de la casa se tomó las que no perdonan y minutos después se retorcía de dolor hasta que perdió el aliento y falleció. Así se extinguía la vida de una inocente niña que cayó en las manos de un hombre zalamero y malvado.
Fue un golpe terrible para la familia, no la hospitalizaron, no dieron cuenta a medicina forense y dijeron que había muerto repentinamente.
A su sepelio acudieron los alumnos del colegio donde ella estudiaba. El perverso don Enrique estaba entre las personas que consolaban a la desdichada familia. Detrás de unas tumbas del cementerio Elisa miraba con odio al causante de la muerte de su amiga y entre dientes murmuró: “Me las vas a pagar viejo maldito, y muy caras”.
Cuando todos se fueron después del sepelio, Elisa salió de su escondite y arrodillándose sobre la tumba de Tania dijo: “Te juro Tania que tu muerte será vengada, yo me encargaré de todo para que descanses en paz”.
Una noche, cuando don Enrique miraba televisión con una cerveza en la mano, recordaba sonriente: “¡Qué lástima que se murió la palomita! Je,je,je,je, pero ya aparecerá otra por ahí”.
Repentinamente la luz comenzó a debilitarse, el televisor se apagó y las ventanas se abrieron de par en par. El tipo se levantó y con un foco de mano revisó los fusibles, todo estaba perfecto. De nuevo encendió el televisor y se quedó sentado agarrando la cerveza. “Maldita luz, esos bajones son los que queman los aparatos”, murmuró.
Tenía la vista fija en el televisor cuando sintió que una fuerza invisible le agarraba los brazos y las piernas hasta dejarlo inmóvil. Una niebla espesa comenzó a filtrarse en aquella sala y fue apareciendo en el televisor la imagen de Tania, no era la imagen normal, sintió que su rostro era cadavérico, en sus manos sostenía el feto de un niño ensangrentado que se salió de la pantalla y comenzó a arrastrarse hacia el hombre.“Guaaaaaa... .guaaaaaa. Papá, papá... ayúdame, papá”.
El cadáver de don Enrique fue encontrado en estado de descomposición y la Policía que intervino en el caso jamás pudo explicarse porqué había sido encontrado un feto en los brazos del muerto. Elisa, colocada frente a un espejo y rodeada de candelas amarillas y blancas, sonreía satisfecha. “La pagaste, viejo maldito, ahora vas a revolcarte en el mismísimo infierno. Tania, amiga mía, cumplí mi juramento, tu muerte fue vengada con creces”.
Esta fue la macabra historia del pecado cometido por un hombre malvado en perjuicio de una menor de edad. Dicen que es una advertencia para los hombres mayores que abusan de jovencitas
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_________________ "La mayoría de la gente se avergüenza de la ropa raída y de los muebles destartalados, pero más debería ruborizarse de las ideas andrajosas y de las filosofías gastadas."
Albert Einstein
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Finding Trinity
| Registrado: 27 Ago 2008 |
| Mensajes: 721 |
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Publicado: Sab Oct 03, 2009 9:11 pm |
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Julio, la unica parte que no me gusto de la historia es la de " la venganza"...
Conozco a un tipo que se metió con una menor, y la embarazo..
y lo que Elisa le decía a Tania es lo mismo que le dicen a los padres de esa jovencita..
que ahora a sus 14 años es madre de un niño de 10 meses..
el tipo un Hondureño de 28 años... esta preso.. pagando su delito.....
Saluditos Julio.. 
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 | Re: El pecado |  |
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Finding The One "Neo"
| Registrado: 29 Abr 2006 |
| Mensajes: 4467 |
| Ubicación: New Jersey,USA |
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Publicado: Dom Oct 04, 2009 11:01 am |
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| julio c.torres escribió: | Dicen que el diablo jamás duerme y Enrique, a pesar de sus buenos modales, era un verdadero demonio
San Pedro Sula, Honduras
Apenas tenía 15 años recién cumplidos Tania cuando se dio cuenta de que estaba embarazada. Los nervios se apoderaron de ella cuando tuvo en sus manos el examen que indicaba que sería madre.
-¿Y ahora qué vas a hacer, Tania? - le preguntó su mejor amiga.
Tania se rascó la cabeza mientras las lágrimas asomaban a sus ojos.
-No sé -repuso- no sé.
Ella era la hija menor del matrimonio que formaban Teresa y Ramón, quienes siempre le complacían todos sus deseos, la mimaban y le dedicaban más atención a ella que a los demás hijos; en síntesis, era la consentida.
En su propia casa conoció al señor Enrique, amigo de su padre, hombre agradable, atento y servicial. Poco a poco se fue ganando la confianza de la niña y los papás permitían que la llevara a pasear y a veces al cine. “No hay malicia en Enrique, es un buen hombre -decía Lupe-. Mi hija está en buenas manos, jamás la dejaría salir con nadie más, él es todo un caballero”.
Dicen que el diablo jamás duerme y Enrique, a pesar de sus buenos modales, era un verdadero demonio. Comenzó besando a la niña en el cine, a tocarla, la acariciaba en forma salvaje y ella no decía nada. Un día la llevó a un motel y ahí abusó sexualmente de ella.
“Al fin cayó la palomita -dijo Enrique para sus adentros-, yo sabía que tarde o temprano esa cipota iba a caer en mis garras. Ahora tendré que disimular un poco, para no levantar sospechas”. El malvado dejó de visitar con frecuencia la casa, cuando llegaba siempre llevaba regalos para todos y aprovechaba cualquier circunstancias para citar a la menor: “Te espero mañana en la primera avenida a las nueve, ya sabes dónde”.
Durante tres meses aquellas relaciones se mantuvieron ocultas, nadie en la casa sospechaba de Enrique, el buen amigo, el que regalaba cosas, el servicial, el atento. Olvidó que podría dejar embarazada a la pequeña y cuando reflexionó, dejó de visitar a sus amigos.
Elisa, la mejor amiga de Tania, comenzó a observarla y le dijo.
-A vos te veo muy rara, no sos la misma, ¿te pasa algo?
La niña se puso a llorar y manifestó:
-Tengo vasca, mareos y no me dan ganas de comer, creo que estoy embarazada.
Fue entonces que decidió contar lo que le había sucedido con el señor Enrique. Elisa se enfureció y dijo muchas cosas, fue ella quien llevó a la niña a un laboratorio para que le hicieran una prueba de embarazo.
“Maldito viejo, aprovechado -dijo Elisa- ¿Cómo pudo hacer esto si sos una niña? En parte tu mamá y tu papá tienen la culpa por confiar en él, por dejarte salir con ese viejo maldito a todas partes. Vas a tener que decirles la verdad. Tania, no hay otro camino, vos no tenés la culpa, vos sos víctima de la indiferencia e irresponsabilidad de tus papás y de la astucia de ese viejo canalla, pero las va a pagar, las va a pagar...
¿Qué puede hacer una menor de edad al saber que está embarazada? Lo primero que piensa es en la reacción de sus padres y hermanos, luego en los vecinos, amigos y compañeros de colegio. Tania tuvo un solo pensamiento: suicidarse. Escribió un papel firmándolo con un nombre falso diciendo que un agricultor que era su tío mandaba a comprar pastillas para curar frijoles, le vendieron dos. En un apartado rincón de la casa se tomó las que no perdonan y minutos después se retorcía de dolor hasta que perdió el aliento y falleció. Así se extinguía la vida de una inocente niña que cayó en las manos de un hombre zalamero y malvado.
Fue un golpe terrible para la familia, no la hospitalizaron, no dieron cuenta a medicina forense y dijeron que había muerto repentinamente.
A su sepelio acudieron los alumnos del colegio donde ella estudiaba. El perverso don Enrique estaba entre las personas que consolaban a la desdichada familia. Detrás de unas tumbas del cementerio Elisa miraba con odio al causante de la muerte de su amiga y entre dientes murmuró: “Me las vas a pagar viejo maldito, y muy caras”.
Cuando todos se fueron después del sepelio, Elisa salió de su escondite y arrodillándose sobre la tumba de Tania dijo: “Te juro Tania que tu muerte será vengada, yo me encargaré de todo para que descanses en paz”.
Una noche, cuando don Enrique miraba televisión con una cerveza en la mano, recordaba sonriente: “¡Qué lástima que se murió la palomita! Je,je,je,je, pero ya aparecerá otra por ahí”.
Repentinamente la luz comenzó a debilitarse, el televisor se apagó y las ventanas se abrieron de par en par. El tipo se levantó y con un foco de mano revisó los fusibles, todo estaba perfecto. De nuevo encendió el televisor y se quedó sentado agarrando la cerveza. “Maldita luz, esos bajones son los que queman los aparatos”, murmuró.
Tenía la vista fija en el televisor cuando sintió que una fuerza invisible le agarraba los brazos y las piernas hasta dejarlo inmóvil. Una niebla espesa comenzó a filtrarse en aquella sala y fue apareciendo en el televisor la imagen de Tania, no era la imagen normal, sintió que su rostro era cadavérico, en sus manos sostenía el feto de un niño ensangrentado que se salió de la pantalla y comenzó a arrastrarse hacia el hombre.“Guaaaaaa... .guaaaaaa. Papá, papá... ayúdame, papá”.
El cadáver de don Enrique fue encontrado en estado de descomposición y la Policía que intervino en el caso jamás pudo explicarse porqué había sido encontrado un feto en los brazos del muerto. Elisa, colocada frente a un espejo y rodeada de candelas amarillas y blancas, sonreía satisfecha. “La pagaste, viejo maldito, ahora vas a revolcarte en el mismísimo infierno. Tania, amiga mía, cumplí mi juramento, tu muerte fue vengada con creces”.
Esta fue la macabra historia del pecado cometido por un hombre malvado en perjuicio de una menor de edad. Dicen que es una advertencia para los hombres mayores que abusan de jovencitas |
Los mas peligrosos son los "  Taimados.
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 | Re: Tania |  |
 | vaya Emeregildo |  |
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